Con la llegada del invierno, han aumentado nuestros encuentros con enfermedades. Las gripes, alergias y enfermedades epidémicas siguen siendo la pesadilla de nuestros niños y familias.
Las enfermedades han existido en el pasado, existen en el presente y existirán en el futuro. Sin embargo, estar bien informados, mantener una alimentación saludable y utilizar métodos naturales de protección nos permitirá superar este proceso con mayor facilidad.
En este artículo compartiremos cómo podemos tomar precauciones informándonos sobre tres enfermedades comunes que nuestros niños enfrentan con frecuencia.
A medida que nuestros niños son más activos en entornos sociales, también se acelera el intercambio de microbios y enfermedades. La Gripe Porcina (H1N1), común hoy en día, es una forma mutada del virus de la Influenza A que originalmente afectaba a los cerdos y que ahora puede transmitirse de persona a persona.
✔ Fiebre alta que puede alcanzar los 39–40 grados
✔ Tos seca y dolor de garganta
✔ Dolores musculares y articulares
✔ Secreción nasal y fatiga
✔ En algunos casos, vómitos y diarrea
✔ Debemos acudir al médico en cuanto aparezcan los síntomas de gripe.
✔ Se debe fomentar el uso de mascarilla tanto en el niño como en uno mismo.
✔ Para prevenir la propagación de la enfermedad, el niño debe descansar en casa.
✔ Se debe prestar atención a una alimentación saludable y al consumo adecuado de líquidos para fortalecer el sistema inmunológico.
Aunque la gripe porcina no es tan grave como en los primeros años en que apareció, no es una enfermedad sin solución. Hoy en día puede controlarse en poco tiempo con tratamiento médico.
Esta enfermedad, que puede convertirse en epidemia especialmente en verano y otoño, es causada por el virus Coxsackie de la familia Enterovirus. Es contagiosa y puede transmitirse por vía respiratoria, saliva, contacto cercano y vía fecal-oral.
✔ Pequeñas ampollas rojas en manos, pies y dentro de la boca
✔ Sensación de debilidad y malestar
✔ Dolor de garganta y enrojecimiento de las amígdalas
✔ Dificultad para comer debido a aftas en la boca
✔ No se utilizan antibióticos, ya que la enfermedad es de origen viral.
✔ Se pueden usar lociones y aerosoles recomendados por el médico para reducir la picazón.
✔ Beber abundantes líquidos y mantener una alimentación equilibrada acelera la recuperación.
✔ Se debe prestar atención a la higiene de las manos.
Generalmente la enfermedad desaparece por sí sola en una semana. Sin embargo, no se debe regresar a la escuela sin la aprobación del médico.
El Rotavirus, que provoca vómitos y diarrea en bebés y niños pequeños durante el invierno, es altamente contagioso.
✔ Fiebre, vómitos y dolor abdominal
✔ Diarrea acuosa
✔ Pérdida rápida de líquidos
La infección por Rotavirus suele durar de 3 a 8 días y puede causar una grave pérdida de líquidos en los niños. Por lo tanto, se debe proporcionar apoyo con líquidos y electrolitos.
✔ Por el consumo de agua y alimentos contaminados
✔ Por contacto fecal-oral
✔ A través de superficies contaminadas
✔ Lavarse las manos frecuentemente con jabón es muy importante.
✔ Se deben ventilar los espacios y cumplir las normas de higiene.
✔ Los niños enfermos deben descansar y consumir abundantes líquidos.
Aunque la infección por Rotavirus no deja inmunidad completa, cuando reaparece no suele ser tan grave como la primera vez.
✔ Las aulas se ventilan regularmente y se aplican procesos de esterilización.
✔ Los baños y áreas comunes se limpian cada hora.
✔ Los niños con síntomas son observados y las familias son informadas.
Especialmente en centros comerciales, transporte público y áreas de juego con alta afluencia, los niños son más vulnerables. Por ello es muy importante ventilar regularmente el hogar.
✔ En lugar de demasiadas capas de ropa, vista al niño con ropa de grosor adecuado.
✔ Ventile frecuentemente los espacios cerrados.
✔ ¡Nunca use antibióticos sin consultar al médico!
✔ Aunque los síntomas parezcan similares, cada enfermedad puede ser diferente; no administre medicamentos sin diagnóstico médico.
La mayor necesidad de un niño enfermo es ánimo y cuidado. Sin embargo, la ansiedad excesiva de los padres afecta negativamente al niño.
Si:
❌ Se eliminan los límites de televisión, tablet y teléfono
❌ Aumenta el consumo de comida poco saludable
❌ Hay exceso de consentimientos
El regreso a la escuela puede resultar difícil.
✔ No se deben alterar las rutinas del hogar.
✔ Se deben ofrecer actividades beneficiosas durante el descanso.
✔ Se deben fomentar actividades artísticas, rompecabezas y juegos de mesa.
Aunque no es posible prevenir completamente las enfermedades, está en nuestras manos controlarlas y evitar su propagación.
✔ Cumplamos las normas de higiene.
✔ Cuidemos nuestra alimentación y fortalezcamos el sistema inmunológico.
✔ Mantengamos alto el ánimo de nuestros niños sin ansiedad excesiva.
✔ Llevemos al médico inmediatamente a los niños que presenten síntomas.
¡Les deseamos días saludables y felices!